Permacultura
por
Lidia Carpio y Julio Cantos. Comic extraido de Tips Journal Vol. I, n¼3

Creo que debemos cambiar nuestra filosofía antes que ninguna cosa. Cambiar la filosofía competitiva ( que actualmente pervierte nuestro sistema educacional) hacia otra de cooperación en asociaciones libres, cambiar nuestra inseguridad material por la de una seguridad humanitaria, cambiar lo individual por lo grupal/tribal, cambiar el petróleo por calorías y el dinero por productos. Pero el mayor cambio que necesitamos hacer es el del consumo por el de la producción, aún cuando sea en una escala pequeña, en nuestro propio huerto. Si sólo el 10% de nosotros lo hiciera, habría suficiente para todos. Por lo tanto, los revolucionarios que no tienen huerto, que dependen del mismo sistema que atacan, y que producen palabras y balas, y no comida ni abrigo, son inútiles".

De "Introducción a la Permacultura", de Bill Mollison.

 

¿Qué es la Permacultura?

Debemos saber que el término no es tan importante como entender y aplicar bien su contenido, pues desde siempre ha habido gente que ha practicado y practica la Permacultura, sin conocer este nombre. La palabra Permacultura resulta de la unión de cultura/agricultura y permanente, perdurable, porque una cultura no puede sobrevivir a largo plazo, sin un uso ético de la tierra y una base agrícola resistente. Este término fue animado, en la década de los '70 por Bill Mollison y David Holngren, como fruto de la recopilación de enseñanzas de culturas antiguas y de sus propias experiencias de forma sistem‡tica y práctica. La permacultura nos enseña a diseñar conscientemente los ambientes humanos de forma biodiversa y muy productiva, autorregulable, estable y resistente como son los ecosistemas naturales, puesto que lo toman como modelo. Podemos aplicar permacultura en cualquier contexto biofísico socioeconómico y cultural. Esto es, a cualquier escala: urbana o rural, de forma individual o comunitaria, pero siempre conociendo nuestras necesidades, posibilidades y limitaciones. Desde un entendimiento profundo del ecosistema y la cultura local, podemos abastecernos de alimento, energía, vivienda y otras necesidades materiales y no materiales con el mínimo aporte energético exterior y la mínima polución; es decir un sistema cerrado en el que cualquier necesidad es satisfecha dentro del entorno inmediato y cualquier producto es utilizado. Por esto pensamos que no sólo son las técnicas en sí mismas las que definen la Permacultura, sino el arte de saber crear el máximo de interrelaciones beneficiosas entre cada componente del diseño. La Permacultura es un compendio de soluciones rentables económicamente y sanas ecológicamente, para empezar a asumir nuestra responsabilidad y colaborar activamente en los cambios que se requieren en nuestra cultura, en nuestras organizaciones y en nosotros mismos para la supervivencia del ser humano sobre la Tierra. Estos cambios incluyen el uso de la tierra y sistemas de planificación, sistemas económicos, financieros y comerciales, formas de producción de alimentos y energía, modelos arquitectónicos, sistemas familiares y sociales, de salud, educación, etc. La permacultura sigue los principios de la filosofía del japonés Masanobu Fukuoka " trabajar con la tierra, no contra ella" que plasma en su sistema agrícola "agricultura natural". Estos principios son extrapolables a cualquier ámbito de comportamiento y actividad humana. Su punto de partida fue el cultivo de arroz. Fukuoka observaba que las semillas de cosechas anteriores caídas en las márgenes de los campos, crecían muy sanas, a pesar de estar en una tierra no labrada, sin recibir el aporte de fertilizantes y no haber trabajado para su siembra. Experimentó y desarrolló este sistema de cultivo basado en el principio del "no hacerÓ y obtuvo un rendimiento igual que con el sistema convencional y que además, contribuye a la creación de suelo fértil. Así, se demuestra que para conseguir la sostenibilidad es esencial parar de hacer cosas no sostenibles. La sostenibilidad se conseguirá no haciendo más sino haciendo menos y pensando más, este enfoque es más barato y con menos esfuerzo se consigue un mayor rendimiento.

Nuestra cultura actual trabaja activamente en contra de la posibilidad del desarrollo de sistemas que requieren pocos recursos importados, lo que les hace no dependientes del sistema de mercado actual. Este enfoque y su amplia aplicación práctica es posible porque persigue unos objetivos claros y concretos:

Para conseguir estos objetivos, en definitiva, para conseguir que nuestra cultura sea permanente debemos actuar con una ética diferente a la de la cultura dominante, nos basamos principalmente en el uso razonable de recursos renovables, y tiene una tr’ada fundamental:

1- Cuidar la tierra

Es prioritario crear estilos de vida independientes de todas las actividades que degraden los ecosistemas. Para ello debemos tener en cuenta el "principio de precaución" y la regla de usar sólo lo necesario. El "Principio de PrecauciónÓ defiende que todas las actividades son ecodestructoras a menos que se demuestre lo contrario y la Regla de usar sólo lo necesario propone que debemos dejar intacto cualquier sistema natural hasta que por estricta necesidad nos veamos forzados a usarlo. (Bill Mollison. Permacultura, A Designer's Manual) Son premisas básicas, puesto que sin ecosistemas viables, nosotros no somos viables.

2- Cuidar la gente

Debemos desarrollar una cultura en la que haya una ayuda mutua entre la gente sin sobreexplotación ni injusticias sociales.

3- Reparto equitativo

A nivel comunitario (con nuestros amigos, familiares,. vecinos) debemos potenciar los intercambios de nuestros productos, las economías locales y solidarias, para que todos, sin distinción de clase ni raza podamos cubrir nuestras necesidades.