La
significación histórica de Seattle
Escrito por Vandana Shiva
El
fracaso del miting ministerial de la Organización del Comercio
Mundial (WTO) en Seattle fue una línea divisoria histórica en
más de un sentido. En primer lugar, ha demostrado que la globalización
no es un fenómeno inevitable que ha de ser aceptado a cualquier precio,
sino un proyecto político que puede ser respondido políticamente.
Cincuenta mil ciudadanos de todas las clases sociales y de todas las partes
del mundo contestaron políticamente cuando protestaron pacíficamente
en las calles de Seattle durante cuatro días, para asegurar que no
habría otra sesión de negociaciones comerciales para acelerar
y expandir el proceso de globalización.
Los ministros de Comercio de Asia, Africa, America Latina y del Caribe constestaron
políticamente cuando rehusaron unirse para dar soporte a un consenso
poco natural desde que fueron excluidos de las negociaciones que
tienen lugar en el proceso a puerta cerrada de la sala verde.
Mientras las condiciones de transparencia, apertura y participación
no fueran aseguradas, los países en vías de desarrollo no tomarían
parte en el consenso. Este es un nuevo contexto que hará forzar las
decisiones en un futuro de negociaciones comerciales.
La rebelión en las calles y la rebelión en las negociaciones
de la Organización del Comercio Mundial han iniciado un nuevo movimiento
democrático con ciudadanos todo el mundo y gobiernos del sur que rehusan
ser obligados a hacer cosas con amenazas y de ser excluidos de decisiones
en las cuales tienen derecho a compartir.
Seattle fué la ciudad escogida por los EUA para ser anfitriona de la
Tercera Conferencia Ministerial, ya que es la sede de Boeing y Microsoft,
y por tanto simboliza el poder corporativo de la Organización del Comercio
Mundial, las reglas del cual son diseñadas para protegerlo y expandirlo.
Las corporaciones quedaban en un segundo término; los seguidores del
libre comercio y de la Organización Mundial del Comercio hicieron un
extra para decir que el WTO era un miembro dirigido,
una institución controlada por gobiernos que toman decisiones democráticas.
La negativa de los gobiernos del Tercer Mundo a la aprobación de decisiones
de las cuales habían sido excluidos ha traído a la luz la confirmación
de la no transparencia y de los procesos antidemocráticos que las reglas
del WTO ha impuesto al Tercer Mundo, como también ha confirmado las
reivindicaciones de los críticos.
El WTO se ha ganado nombres como el de la Organización de la Tiranía
Mundial ya que hace respetar tiranos antigente, decisiones contranatura que
permiten a las corporaciones robar cosechas del mundo a través de secretos,
estructuras y procesos no democráticos. El WTO institucionaliza un
comercio forzado, no un comercio libre, y más allá de este punto
la coerción y la regla de fuerza no pueden continuar.
La tiranía del WTO era tanta en las calles como dentro del centro Washington
State Convention, donde las negociaciones tenían lugar. Manifestaciones
no violentas, incluyento gente joven y mujeres ancianas, activistas del mundo
laboral y activistas ecologistas, hasta residentes locales fueron brutalmente
agredidos, rociándoles con gas lagrimógeno y arrestados a centenares.
La intolerancia del sentimiento antidemocrático, que es un signo de
dictadura, se desencadenó con toda su fuerza en Seattel. Mientras los
árboles y las tiendas eran ornamentados para la festividad de Navidad,
en las calles se hacían barricadas y eran bloqueadas por la policía,
convirtiendo la ciudad en una zona de guerra.
Los medios de comunicación se han referido a los manifestantes como
Traficantes de poder y grupos de especial interés.
Los globalizadores, como Scott Miller de la alizanza de los EUA para la expansión
del Comercio dijo que los manifestantes actuaban a causa del miedo y por la
ignorancia.
Los miles de jóvenes, granjeros, trabajadores y ecologistas que marchaban
por las calles de Seattle en son de paz y solidaridad no actuaban por ignorancia
ni por miedo, sino por dignidad, ya que conocen como es de antidemocrático
el WTO, como de destructivos son sus impactos sociales y ecológicos,
y como las normas del WTO son conducidas con el objetivo de establecer un
control corporativo sobre cada dimensión de nuestras vidas, la comidad,
la salud, el medio ambiente, el trabajo y el futuro.
Cuando los trabajadores se unen con los ecologistas, cuando los granjeros
del norte y los granjeros del sur se proponen establecer un compromiso común
para decir no a las cosehcas genéticamente transformadas,
no actúan a favor de sus especiales intereses. Defienden los intereses
comunes y los derechos comunes para todos y para todo el mundo. La política
de división para el mandato, que fue intentada para enfrentar a los
consumidores con los granjeros, el norte con el sur, los trabajadores con
los ecologistas, a fallado.
Dentro de la misma diversidad, los ciudadanos quedaron unidos más allá
de sectores y regiones.
Aparte del hecho de que las extensas campañas de ciudadanos consiguieran
parar una nueva sesión del milenio del WTO en Seattle, lanzaron la
propia sesión del milenio de democratización de la economía
global.
La sesión del milenio para el WTO es el principio de un nuevo debate
democrático sobre el futuro de la Tierra y el futuro de su gente. Las
normas centralizadas, antidemocráticas y las estructuras del WTO que
establecen una dominación de corporación global basada en el
monopolio y en monoculturas necesitan dar un paso a una democracia mundial
basada en la descentralización y la diversidad. Los derechos de todas
las especies y los derechos de toda la gente deberían ser prioritarios
antes de los derechos de las corporaciones para sacar provechos ilimitados
a través de una destrucción ilimitada.
El comercio libre no conduce a la libertad. Conduce a la esclavitud. Las diversas
formas de la vida son esclavizadas a través de falsificaciones de la
vida, los granjeros son forzados a una esclavitud de alta tecnología
y los países son esclavizados por la deuda, la dependencia y la destrucción
de las economías domésticas.
Queremos un nuevo milenio basado en la democracia económica, no en
el totalitarismo económico. El futuro es posible para los humanos y
para las otras especies solamente si los principios de competición,
codicia organizada, el proceso de hacer de toda la vida una mercadería,
monoculturas, monopolios y un control corporativo centralizado de nuestras
vida cotidianas cerrado en el WTO son reemplazados por los principios de protección
de la gente y de la naturaleza, la obligación de dar y compartir diversidad,
y la descentralzación y la autoorganización cerrada en las diversas
culturas y constituciones nacionales.
Un nuevo límite fue ultrapasado en Seattle, una línea divisoria
hacia la creación de un orden democrático global basado en los
ciudadanos y conducido por ciudadanos. El futuro de la Organización
del Comercio Mundial se configurará mucho más por aquello que
sucedió en las calles de Seattle y los acontecimientos de las organizaciones
no gubernamentales (ONG) que por lo que pasó en Washington State Convention
Centre.
Las normas asentadas por la reservada WTO violan los principios de los derechos
humanos y de la supervivencia ecológica. Violan normas de justicia
y sostenibilidad. Son normas de guerra en contra de la gente y del planeta.
El hecho de cambiar estas reglas es la lucha democrática y a favor
de los derechos humanos para nuestro tiempo. Es una cuestión de superviviencia.
Los ciudadanos fueron a Seattle bajo el eslogan No new round, turnaround
(no una nueva sesión, iros). El nuevo desafio es el de cambiar las
normas de globalización y de libre comercio por todos lados y subordinar
el comercio a los valores más preciados de la protección de
la Tierra y de la genta que vive en ella.