Invierno de 1997/8
La
Madera, el material del futuro
Escrito
por Josu Jauregui
La madera es probablemente
la única materia prima renovable que se utiliza a gran escala y en
la que su aprovechamiento no daña al medio ambiente.
En la década de los sesenta un Director General de la División
de Montes de la FAO, escribió un libro que titulaba MAÑANA
LA EDAD DE LA MADERA.
En realidad la Edad de la Madera no puede circunscribirse a un período
mas o menos largo de la humanidad, ya que es un material que de forma permanente
y continua ha estado presente a lo largo de toda la historia de la civilización
en casi todas las actividades del hombre.
Su tecnología ha ido evolucionando. Se han mejorado las propiedades
de sus productos derivados, han surgido nuevos productos que han ampliado
su campo de aplicación y se han complementado con otras materias primas
para mejorar sus prestaciones.
Aprovechamiento
del bosque
Un bosque ordenado permite la corta periódica de árboles sin
que por ello se extinga o deteriore. Solamente se corta el volumen de madera
que ha producido la masa forestal en un año.
Un bosque que evoluciona libremente, sin intervención humana, acaba
conservando una gran proporción de pies enfermos, viejos, partidos
por rayos, derribados por el viento, etc.
En los bosques ordenados, las masas tienen una producción constante
o creciente y su volumen en pie no disminuye. En muchos países del
hemisferio norte, la masa forestal ha aumentado cuando se han establecido
programas y planes para su aprovechamiento.
Se está ultimando una negociación a nivel mundial, promovida
por la ONU, que impedirá el comercio de madera que no proceda de bosques
gestionadas con un criterio perdurable. Este hecho cobra especial relevancia,
hoy más que nunca, en las zonas tropicales, fuertemente agredidas por
intereses muchas veces ajenos a la industria maderera.
La repoblación en zonas donde ha desaparecido el bosque, y en especial
el bosque tropical, proporcionará abundante madera para el futuro.
El aumento del rendimiento logrado con la mejora genética ayudará
a garantizar la disponibilidad de madera para las generaciones futuras. La
industria de la madera es la más interesada en conservar y mejorar
los bosques, puesto que además de proteger los valores de equilibrio
ecológico del planeta es la fuente de aprovisionamiento de materia
prima con la que trabaja.
Un producto ecológico
Los recursos naturales se empiezan a ver como un bien que ha de administrarse
sabiamente, puesto que ha de ser la herencia para las futuras generaciones.
Los factores que contempla el desarrollo sostenido se podrían
resumir en los siguientes:
a.- Ahorro energético.
La energía necesaria para la fabricación de la madera es nula.
El árbol utiliza la energía solar (función clorofílica).
El consumo de energía en el proceso de transformación de la
madera es muy inferior cuando se compara con los del acero, aluminio o cemento:
-1 tonelada de madera 430 Kwh
-1 tonelada de acero 2.700 Kwh
-1 tonelada de aluminio 17.000 Kwh
b.- Respeto al medio ambiente y equilibrio ecológico
El aprovechamiento de los bosques ordenados conjuga el aspecto productivo
(la obtención de la madera), con el respeto al medio ambiente y la
conservación del equilibrio ecológico.
La tecnología desarrollada permite procesos de fabricación en
los que se han incorporado los más sofisticados controles para asegurar
la calidad en todas sus fases y en el producto final, así como para
evitar el deterioro del medio ambiente.
c.- Reciclabilidad y ahorro de materia prima
Una vez finalizado su ciclo de vida, la madera se recicla o se revaloriza
como abono o energía calorífica, sin contaminar el medio ambiente.
Si se incluyeran los costes de reciclabilidad o eliminación de residuos
en el precio de los productos industriales, pocos materiales podrían
competir con la madera.
Las mejoras en las técnicas de fabricación y los nuevos productos,
aprovechan todos los residuos de mecanización de otras industrias (aserraderos,
embalajes, palets, etc.), de tratamientos selvícolas como podas o aclareos
y de repoblaciones con especies de crecimiento rápido.
Se puede hablar de un aprovechamiento integral de la madera. La parte que
no resulta apta para su incorporación a los procesos productivos, como
la corteza, se aprovecha también transformándola en energía.
La madera como material técnicamente avanzado
La madera es un material fabricado por la naturaleza con un elevado grado
de especialización y de complejidad. Tiene una estructura tubular hueca
cuyos componentes principales son los siguientes:
- La celulosa, arrollada helicoidalmente en la pared tubular, con una resistencia a la tracción de 10.000 Kp/cm2 (superior a la del acero).
- La lignina, que constituye la masa de la pared tubular, actuando como aglomerante de la celulosa, con una resistencia a la compresión de 2.400 Kp/cm2 (superior a la del hormigón).
Esta estructura de haz tubular y hueca, realmente optimizada, en la que cada
tubo puede considerarse como una columna hueca zunchada gracias a la disposición
de las cadenas de celulosa, permite una economía de peso sorprendente
al compararla con su resistencia.
En la actualidad los materiales compuestos de reciente aparición utilizan
estrategias similares empleando dos materiales con diferentes propiedades
que se complementan para lograr un resultado óptimo.
Los logros que alcanza la naturaleza con este material se ejemplifican en
el árbol de la Ukola. Este coloso del bosque tropical tiene 120 metros
de altura con la copa de ramas azotada por el viento, con tan sólo
una sección de empotramiento de 6 metros cuadrados. La columna de Trajano,
con 40 metros de altura tiene una superficie de apoyo de 9 metros cuadrados
y la Torre Eiffel con 300 metros de altura, se apoya en una base de 10.000
metros cuadrados.
A toda esta complejidad y eficacia de su estructura hay que añadir
una facilidad y economía de medios para su transformación y
trabajo. Las herramientas y los medios de unión son realmente sencillos.
Finalmente son innegables las ventajas estéticas y de calidez de su
aspecto que la convierten en un material deseado en cualquier ambiente.
Tecnología
El conocimiento de la madera y el desarrollo de su tecnología en los
aspectos de secado, técnicas de tratamiento y transformación
permite garantizar el éxito en su utilización.
La naturaleza higroscópica de la madera conduce a las variaciones dimensionales
como consecuencia de los cambios de las condiciones higrotérmicas del
ambiente. Las técnicas del secado permiten conseguir el contenido de
humedad que la madera tendrá en el lugar de colocación, de tal
forma que se reducen sus movimientos al mínimo.
El origen orgánico de la madera la hace susceptible de ser degradada
por organismos xilófagos. Este hecho permite considerarla como un material
naturalmente biodegradable. Sin embargo, para la actuación de la mayoría
de estos organismos xilófagos, se requieren contenidos de humedad o
situaciones que no son frecuentes en una construcción bien concebida
y mantenida.
Las técnicas de tratamiento y los productos protectores de la madera
permiten en la actualidad evitar los riesgos de ataque en las situaciones
comprometidas. La protección de los materiales de construcción
frente a la agresión del medio (tratamiento contra la corrosión
del acero, anodizado del aluminio, recubrimientos mínimos en el hormigón
armado, etc.), son procedimientos asumidos por la práctica. Sería
por tanto injusto pretender utilizar la madera sin ninguna protección,
si las condiciones de utilización lo requieren.
La madera es un material combustible a temperaturas relativamente bajas. Este
fenómeno, evidente para cualquier persona, crea una desconfianza, generalmente
poco meditada, hacia su utilización en la construcción.
Las causas de los incendios no se encuentran generalmente en los materiales
estructurales (incluida la madera), sino en los elementos de carácter
decorativo, revestimientos, mobiliario, instalaciones hacia las cuales no
siempre se mantiene la misma desconfianza.
En el caso de la madera existen razones que permiten un buen comportamiento
ante el fuego, en una situación de incendio:
- la baja conductividad térmica hace que la temperatura exterior no llegue rápidamente al interior.
- la carbonización superficial, con una conductividad térmica inferior, aumenta el efecto anterior.
- la dilatación térmica es despreciable.
- los gases de la combustión no son tóxicos
De esta forma es fácil conseguir tiempos elevados de estabilidad al
fuego para los elementos estructurales, con el fin de permitir la evacuación
del edificio o la extinción del incendio.
Debe recordarse que la tecnología de la transformación de la
madera, en evolución continua en las últimas décadas,
ha permitido todavía una optimización mayor de sus características
y propiedades. La industria de los tableros ha conducido a la obtención
de elementos constructivos de gran superficie y con mejora de sus propiedades
en todas las direcciones de su plano. La tecnología de la madera laminada,
la madera microlaminada y los productos prefabricados de composición
mixta, se orientan hacia una especialización y optimización
cada vez mayores .
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