El palomar de la arquitectura tradicional

por Paco Alonso, arquitecto.

Palomar de adobe en Amayuelas, Palencia.
Foto: José Benedite


"Mucho y bien la paloma lo vuela " es el dicho popular que le reconoce todas las victorias de vuelo desde los tiempos de Noé y desde entonces, por su rapidez, vehículo de comunicación. El cómo los labradores valoraron este animal y lo fijaron en sus campos a través de este artefacto llamado PALOMAR, sería valorable desde múltiples puntos de vista significativos y simbólicos, pero sin duda prácticos, porque los labradores y la agrocultura que les asiste, son conceptualmente directos en la economía de medios. ¿ Qué cualidad de este animal, qué utilidad indirecta, qué aspecto cualitativo de la paloma pone en valor la agricultura, para que la silueta de su habitáculo diseñe la línea del horizonte de los campos que trabaja? Sea ésta una reflexión para el origen germinal de una arquitectura que en su aparente sencillez contiene la maestría elaborada en el tiempo de ocio de los labradores, que ya es decir ( un Hobby, un capricho, una folíe, no es propio de ellos ). Por si pueden servir los palomares para el ocio de los lectores de escapada, me parecía oportuno escribir sobre ellos algunos aspectos para saber ver su arquitectura. Están ubicados en lugares que ya antes de su construcción le gustaban a las palomas. Las palomas, antes de posarse en bandada, rematan su vuelo en espiral concentrante hacia el punto grupal elegido. La observación repetida de este hecho por el labrador que trabaja su campo, le da la señal inequívoca de " el sitio correcto ". Este " lugar " elegido por las palomas, será por resonancia biológica el lugar idóneo para poner los huevos. Este lugar relaja sus esfínteres, hecho necesario para dar a luz los huevos, relaja el crecimiento de sus crías y relaja los ronroneos de su sonido amoroso. Elegido este lugar y sus cualidades, la arquitectura sólo tiene que amplifõcarlo. Allí se construye el artefacto-circular-cuadrado-semicircular, etc., según conveniencia amplificadora. El estudio de las plantas de los cimientos de los palomares aportan una serie de tipologías que son en relación a las cargas electrostáticas y electromagnéticas de la superficie del terreno, formas dispersantes. La superposición concéntrica de los tres muros abiertos por el estrecho paso del acceso, funciona como tres circuitos oscilantes amplificadores del centro. Los materiales utilizados, tierra o piedra del lugar, perfectamente conductores asentados en tierras en su misma polaridad, producen un espacio interior descargado eléctricamente llamado " campo neutro ". Y los nichos para sus nidos " excavados " en los muros en forma de un cuarto esférico, otra vez una forma receptiva como la " gruta " original, resulta en esta superposición como un útero dentro de otro que es el muro y a su vez dentro de otro que es el conjunto palomar. La coronación del artefacto, siempre está llena de elementos ornamentales. No son importantes desde el aspecto cualitativo de la arquitectura interior, pero decoran, embellecen y significan tantas intenciones del albañil constructor y su amo. Allí también se organizan los palomeros de entrada, en el lugar preciso, punto de alteración que rehuyen las alimañas. El conjunto de signos es una sutil corona de ornato. Así los labradores llenaban de fertilidad el centro de su campo, significado en el palomar. Incluso soltaban sus pichones más elegantes a la conquista de palomas de palomares próximos para aumentar la colonia. Quizás las palomas enamoradas valoraban las mejores condiciones del palomar de su amado.


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