Calentadores ionosféricos, por Toni Marín
El Rothor, antecesor del Harp
Las ondas Schumann, por Guido S. Bassler
Calentadores ionosféricos
El desarrollo de nuevas tecnologías militares no deja de asombrarnos, esta es una de las últimas investigaciones llevadas a cabo.
Existe una fuerte corriente de oposición a estas investigaciones por diferentes grupos de todo el mundo.
El ser humano desde que existe sobre la Tierra, ha necesitado comunicarse con sus congéneres, ha utilizado diferentes medios de comunicación, empezando con la palabra misma, posteriormente la escritura, sonidos que en la distancia representaban un mensaje, humo en el aire, etc. Hoy en día, nos comunicamos utilizando alta tecnología, y se han invertido millones de dólares en sistemas de comunicaciones diversos que han revolucionado al mundo, como lo son la radio, televisión y el teléfono.
El mundo se encuentra en una revolución comunicacional de dimensiones
extraordinarias. La informática ha hecho de las telecomunicaciones
una herramienta aún más poderosa, debido a que facilita el intercambio
de información a niveles nunca antes experimentados, y con las posibilidades
de alterar nuestras estructuras sociales y económicas, como lo hace
desde ya Internet, al presentarse como un integrador de servicios de telecomunicaciones
y de informática dando nacimiento a una nueva terminología como
lo es la telemática.
A tal punto llega nuestra necesidad de comunicarnos, que estamos buscando
otros seres vivientes en el universo, y como muestra de ello existe en los
Estados Unidos el primer observatorio dedicado a la búsqueda óptica
y detección de pulsos laser inter-estelares, denominado OSETI, y mejor
conocido como el SETI (1).
Adicionalmente, y como resultado de la guerra fría, los norteamericanos
han desarrollado el sistema de comunicación más poderoso e impresionante
del siglo, no se limita al sistema de telecomunicaciones por satélites
del ejercito, sino al Programa de Investigación de Alta Frecuencia
Activa o High Frecuency Active Auroral Research Program, mejor conocido como
el H.A.A.R.P.
El Haarp, es un calentador de la ionosfera, y actúa sobre ella como
la antena más poderosa que jamás haya existido. Actúa
con el recientemente descubierto electro chorro, el cual se forma en los polos
norte y sur del planeta, y se aprecia su efecto atmosférico con el
fenómeno conocido como aurora boreal. Fue una idea original de Nicola
Tesla quien a principios de siglo, desarrolló la propuesta de comunicar
al mundo a través de la atmósfera como un canal de comunicación
global.
Realmente, el Haarp es más que una simple antena, teóricamente
se prevé la posibilidad de modificar el clima del planeta, desviar
los jetstream o corrientes a chorro de la alta atmósfera hacia donde
se tenga interés, trabaja con ondas de alta y baja frecuencia, y la
consideran algunas personas como un peligro para la existencia de la humanidad,
debido al uso potencial como arma de guerra climatológica.
Adicionalmente, se cree que los norteamericanos han desarrollado una frecuencia
que afectaría las funciones cerebrales de los seres humanos, que para
cualquier caso necesario se haría una interferencia global o regional
según el caso, que afectaría nuestros procesos mentales.
En la publicidad que los militares hacen del HAARP lo describen como un programa
de investigación atmosférico para la mejora de las comunicaciones.
Sin embargo en otros documentos militares indican claramente que se trata
de una investigación para aprender como reventar la ionosfera.
Existen varios calentadores atmosféricos, de los cuales destacan el
ubicado en el SETI en los Estados Unidos y otro en Noruega de menores dimensiones
denominado EISCAT (2) el cual efectúa las mismas funciones experimentales
del Haarp.
Es un hecho, que el hombre no cesa de investigar el mundo que le rodea, pero
debemos tener cuidado con nuestro medio ambiente. En caso de ser cierto, las
denuncias y críticas que se le hacen a este sistema, entonces sería
perjudicial para nuestro medio ambiente y para nosotros mismos. Ya en la década
de los años cincuenta, los norteamericanos iniciaron un proyecto denominado
Arco, el cual consistió en bombardear los llamados Cinturones de Van
Halem con armas nucleares, con el fin de medir y estudiar los efectos producidos,
y crear auroras boreales artificiales, teniendo como consecuencia, que la
protección del planeta frente a las radicaciones solares quedaron abiertas,
y en la isla de Hawai, se presentó el fenómeno de una aurora
boreal, y perdieron todo el sistema eléctrico. La apertura producida
en los cinturones de van Halem duró casi todo un día.
Las telecomunicaciones tienen ahora el papel de ser armas activas, no se limitan
a simplemente ser canales de comunicación bajo el contexto de una guerra,
sino que en sí son un arma, y la informática no se escapa de
estar afectada igualmente por este aspecto, ya existe la denominada bomba
informática o mejor conocida como la Bomba I.
En Gakona, Alaska, lugar en donde se proponía instalar un ROTHR (ver
cuadro en la siguiente página), existe un misterioso proyecto de la
Fuerza Aérea y del Navy cuyas capacidades son motivo de
alarma para científicos, médicos y ambientalistas alrededor
del mundo.
El Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP
por sus siglas en inglés) es el calentador inosférico más
potente del mundo. Los militares alegan que algunos de sus propósitos
son:
El Departamento de la Defensa de EEUU (DoD por sus siglas en inglés)
ha afirmado abiertamente que uno de sus grandes intereses en HAARP es su capacidad
de controlar procesos ionosféricos. Su transmisor, que consiste en
360 antenas de 22 metros de alto, puede emitir poderosas cargas electromagnéticas
hacia la ionosfera que causan que se caliente y se haga un agujero no menor
de 50 km de diámetro en ésta.
La ionosfera es la capa del planeta eléctricamente cargada que nos
proteje de radiaciones cósmicas y de los varios rayos solares (ultravioleta,
X, gamma) que son nocivos a la salud. La intención del DoD es perturbar
la ionosfera para estudiar como ésta responde y como se recupera. El
Dr. Richard Williams de la Sociedad Americana de Física califica esto
como un acto irresponsable de vandalismo global. Tales experimentos
causan efecto tras efecto en todo el planeta.
Existen otras alarmantes capacidades de éste y de otros calentadores
ionosféricos descritas en separados documentos federales según
comentan los científicos Begich y Manning, autores del libro Angels
Dont Play This HAARP: Advances in Tesla Technology (3): La modificación
del clima con propósitos militares ha sido contemplada con anterioridad.
Begich encontró una patente de la ARCO Power Technologies Inc., constructores
de HAARP, que dice que la modificación del clima es posible...
alterando los patrones de vientos de la alta atmósfera....
Gordon J. F. MacDonald, ex-director del Instituto de Geofísica y Física
Planetaria de UCLA, escribió en su libro Unless Peace Comes sobre el
uso de esta tecnología para la manipulación del tiempo y del
clima, descongelación de glaciares, control del oleaje de los océanos
y la manipulación de las ondas cerebrales en las personas.
Documentos de la Fuerza Aérea y escritos de Zbigniew Brzezinski (Consejería
de Seguridad Nacional del Presidente Carter) hablan sobre transmisores de
radiación electromagnética de alto poder para manipular y perturbar
los procesos mentales humanos de grandes poblaciones. Los opositores al HAARP
comparan la capacidad ofensiva de éste calentador ionosférico
con una Caja de Pandora la cual una vez se abra no se podrá
cerrar.
HAARP es comparable con el ROTHR en varios aspectos. HAARP y ROTHR son radares
que funcionan similarmente aunque ROTHR usa tecnología de los 80s.
Ambos consisten de antenas transmisoras y receptoras. Disparan potentísimas
ondas electromagnéticas de alta frecuencia; por esto son usados actualmente
para estudios ionosféricos. Ambos utilizan la ionosfera como espejo
para hacer llegar su onda más allá del horizonte, cubriendo
regiones extensas. Ambos tienen potencial ofensivo, capacidades y usos ocultos.
Ambos impactan negativamente en el ambiente y en la salud. De la misma manera
en que el DoD niega los usos bélicos de HAARP y su daño al planeta
en su documento principal, podemos fuertemente considerar que la desinformación
de la Marina de Guerra sobre ROTHR es indicio de que tiene aplicaciones de
las cuales no se nos quiere informar debido al daño que causaría
de ser instalado en cualquier lugar del planeta. Esta es la nueva tecnología
militar, la guerra electrónica.
Recordemos los experimentos de detonaciones atómicas en la Isla de
Bikini y en Nevada. Hoy, com ayer, el DoD prometió a sus poblaciones
y a sus propias tropas que no sufrirían daño a su salud ni a
su ambiente. En cambio, estos fueron terriblemente contaminados con radiación
atómica. Fueron conejillos de India de sus experimentos.
Las autoridades que aprobaron tales proyectos no podrán responder a
la pérdida humana de la cual hoy reconocen responsabilidad. La historia
está a punto de repetirse aquí y ahora. No la olvidemos. Aquellos
que la ignoran están condenados a repetirla.
1.-SETI: programa de investigación de la NASA para la búsqueda de inteligencia extraterrestre. http://www.coseti.org/
2.-Eiscat: http://seldon.eiscat.no/heater.html
3.-La cabecera de este art’culo está extraido del título de un libro que pone al descubierto la trama del peligro del Haarp. No está editado en castellano. http://www.xyz.net/~nohaarp/pandora.htm
INFORMACIÓN
Lo que dicen los ambientalistas: http://www.primenet.com/~rfwatts/haarp/haarp
Lo que dice el departamento de defensa de Estados Unidos: http://server5550.itd.nrl.navy.mil/projects/haarp/haarpIndex.html
Authentic WebSite of FIGU Switzerland
and Billy Eduard Albert Meier
Página en varios idomas donde hay un buena explicación sobre
las nuevas tecnología militares y en concreto sobre el HAARP
http://www.figu.org/
Si quieres más información pica en cualquier buscador de Internet la palabra Haarp.
EL ROTHR, antecesor del HAARP
El Radar Relocalizable Sobre el Horizonte (ROTHR, por sus siglas en inglés) es un proyecto que quiere imponer la Marina de los Estados Unidos de Norteamérica con el expresado propósito de combatir el narcotráfico existente en el Caribe. Este radar fue originalmente construido durante la guerra fría para detectar un posible ataque nuclear con misiles balísticos intercontinentales. Consiste de tres subsistemas principales: transmisor, receptor y centro de control de operaciones. El transmisor son 35 antenas que emiten ondas de 10 metros de largo en frecuencias de 5 a 28 Mhz con una potencia de 200 kilovatios. Este habría de ser instalado en Playa Grande de Vieques (Puerto Rico) ocupando una zona ocupadas por un bosque de caobas. El receptor consiste en 372 pares de antenas de aluminio de 19 pies de alto y 6 pulgadas de diámetro cada uno. Los pares de postes de antenas estarían localizados a 23 pies el uno del otro y a 17 pies uno de otro hacia el frente y hacia atrás. La medida lineal de las dos filas de postes es de milla y media. Este estaría localizado en el fértil Valle de Lajas (también en Puerto Rico) inutilizando valiosos terrenos agrícolas. El centro de control de operaciones se encuentra en Chesapeake, Virginia.
Funcionamiento del radar
Debido a la curvatura de la superficie del planeta los radares convencionales
no pueden detectar objetos que se esconden tras el horizonte. Los ROTHR para
poder hacer éste tipo de detección utilizan la ionósfera
como espejo para reflejar impulsos electromagnéticos que de otra manera
no pudieran llegar más allá del horizonte. La ionosfera es la
capa más alta de la atmósfera terrestre. Esta consiste en una
serie de capas de electrones que se encuentran a 50 millas de altura y nos
proteje de los varios tipos de radiaciones nocivas provenientes del espacio,
incluyendo los diferentes rayos solares.
El aspecto relocalizable del sistema consiste en poder determinar cual será
el espacio que va a observar. Las ondas parten del transmisor hacia la ionósfera.
Rebota en ésta y en objetos que estén en el área de observación.
Estas rebotarían en el objeto y llegarían al receptor. Objetos
de tamaño mayor de 10 metros serán los percibidos por el sistema.
La recepción sería interpretada por el centro de control de
operaciones.
Deficiencias del radar e inconsistencias de la Marina
El ROTHR fue diseñado para detectar misiles intercontinentales y aviones
de gran tamaño. Generalmente las avionetas miden menos de 10 metros.
Por lo tanto las avionetas no serían detectadas. Para poder detectar
objetos menores de 10 metros necesitarían aumentar la frecuencia aumentando
considerablemente el daño a la salud y el ambiente.
El radar necesita de la ionosfera para funcionar sobre el horizonte. La ionosfera
es un sistema inestable que se afecta con la radiación solar. Pueden
pasar días con condiciones desfavorables para la detección.
La cobertura del radar depende de la hora del día, de la época
del año y de las manchas solares. Carece de la precisión que
tienen los radares de microondas. La localización de un objeto puede
variar de 5 a 20 millas y no provee identificación rápida.
A partir de estos y otros datos la gente se opone a la instalación
de un instrumento ineficiente que le costaría al pueblo el sacrificio
de ricas y muy limitadas tierras cultivables y de daños a la salud
y al ambiente por exposición a radiación y campos electromagnéticos.
Las ondas Shumann
por Guido S. Bassler
En la década de los años 50, el profesor Dr. O. W. Schumann de la Universidad Tecnológica de Munich, Alemania, descubrió el efecto de resonancia del sistema tierra-aire-ion—sfera, hoy llamado generalmente ONDAS SCHUMANN, en honor a su descubridor.
En Física se les denomina "Ondas transversal-magnéticas".
Estas ondas Schumann vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales
de los seres humanos y de todos los mamíferos en general, a saber:
en 7,8 Hertz (ciclos por segundo).
Aunque la Ciencia Física oficial casi lo ha ignorado, las grandes potencias
mundiales han estado experimentando con estas ondas, muy reservadamente, en
grandes proyectos super secretos.
Constituyen una de las armas militares más sofisticadas del futuro,
ya que por medio de la modulación de estas ondas procuran interferir
drásticamente en la mente del supuesto enemigo, causándole los
estragos más inimaginables, que eventualmente podrían causar
consecuencias imprevisibles.
El profesor Schumann trabajaba en ese entonces, con sus estudiantes universitarios,
en cálculos de potenciales en sistemas esfero-simétricos. Un
día, les planteó el deber de calcular el potencial de dos cáscaras
semiesféricas que tienen una determinada distancia entre si y que son
ambas eléctricamente conductoras. Entonces, como si fuera una ocurrencia
del momento, dijo: "Tenemos también la tierra y la ionósfera.
Tomen como ejemplo el diámetro de la tierra y el diámetro de
la capa inferior de la ionósfera, la capa Heaviside y calculen qué
frecuencia propia resulta ahí".
El, naturalmente, tenía que calcularlo también, para ver si
lo que sacaban los estudiantes era correcto y entonces obtuvo como resultado
aproximadamente 10 ciclos por segundo.
Publicó este resultado en una revista de Física Técnica
y casualmente un médico que se interesaba por la Física y era
suscriptor de la revista, el Dr. Ankermüller lo leyó y le llamó
poderosamente la atención este resultado, ya que 10 Hertz es el ritmo
Alfa del cerebro humano, es decir una frecuencia muy característica.
Se puso enseguida en comunicación telefónica con el Dr. Schumann
y le dijo: "es interesantísima lo que Ud. midió, de que
la Tierra tiene la misma resonancia propia como el cerebro humano. Habría
que controlar si esto es realmente así". "Bueno", le
contestó el Dr. Schumann, "si esto es interesante para la medicina,
voy a poner a un estudiante que justamente tiene que hacer su tesis de doctorado,
para que lo verifique con mayor precisión, pues los 10 Hertz calculados
eran un valor muy aproximado". El doctorando se llamaba Herbert König,
quien fuera más tarde yerno del célebre Dr. Ernest Hartmann
y posteriormente fue sucesor del profesor.
Schumann en la Universidad de Munich
El Dr. König, a través de muchas mediciones, pudo determinar luego
que el valor exacto no era 10, sino 7,8 Hertz y esto hizo que el asunto sea
todavía mas interesante, pues 7,8 Hertz es la frecuencia del hipotálamo
y es la única frecuencia que en todos los mamíferos, incluyendo
el hombre, es tan exactamente común. Mientras el ritmo Alfa varia de
una persona a otra y el mismo es de aproximadamente 9, 10, 11 Hertz, la frecuencia
de 7,8 Hertz es como ya se dijo arriba, exactamente común a todos,
es una constante normal biológica, que funciona como un marcapaso para
nuestro organismo y SIN ESA FRECUENCIA LA VIDA HUMANA NO ES POSIBLE.
Esto se comprobó más dramáticamente con los primeros
astronautas, tanto los rusos como los americanos, pues éstos volvían
de su misión espacial con muy serios problemas de salud. Al estar volando
fuera de la ionosfera les faltaba la pulsación de esa frecuencia vital
de 7,8 Hertz.
Más tarde, este problema fue subsanado por generadores de ondas Schumann
artificiales.
Los científicos de la NASA hicieron en ese tiempo muchos estudios interesantes
al respecto. Uno de ellos, el Prof. Wever hizo construir un bunker subterráneo
totalmente aislado magnéticamente.
Durante varias semanas hizo allí experimentos con estudiantes voluntarios
que quedaban encerrados allí. A los pocos días se producían
en los mismos serios problemas de salud: dolor de cabeza, migrañas,
desvaríos, etc. Y sobre todo los ritmos cardiacos se desarticulaban
totalmente. Pero si luego se hacían ingresar a ese búnker pulsaciones
de 7,8 Hertz, por un breve tiempo, entonces las condiciones de salud de los
voluntarios se volvía a estabilizar nuevamente durante varios días.
Hay muchas personas que sufren gravemente las consecuencias, cuando por causas
meteorológicas, especialmente por las tormentas electromagnéticas,
esas frecuencias de ondas Schumann se ven interferidas. Muchos problemas cardiacos
son debidos a este hecho. La moderna terapia biomagnéticas, con ayuda
de aparatos generadores de ondas Schumann y de ondas geomagnéticas
aporta hoy en día una valiosa ayuda para superar estos problemas.