El espacio, la vida y la salud
Escrito por: Prof. Alexander P. Dubrov

En la actualidad, hay cada vez un mayor número de cientificos y terapeutas interesados en los efectos biológicos de los factores heliogeofisicos (actividad solar, geomagnética y lunar) sobre el ser humano.

Entre los factores biológicamente activos que dependen de la actividad solar los más importantes son las excitaciones geomagnéticas (tormentas), las variaciones de los campos electromagnéticos naturales, el cambio del campo geoeléctrico, los ruidos acœsticos atmosféricos (incluyendo los infrasonidos), la intensidad de los rayos ultravioleta en la superficie terrestre, etc...

Los campos electromagnéticos y las radiaciones forman parte del medio ambiente y el examen médico de un paciente debería tener en cuenta el hecho de que estamos expuestos a ellos.

En efecto, las investigaciones muestran la influencia de la actividad solar sobre el desarrollo de enfermedades nerviosas y psíquicas, cardiovasculares, cutáneas y cancerosas.

Se observa cómo. el nœmero de pacientes afectados de cáncer se incrementa en los años de más débil actividad solar. La incidencia de la esquizofrenia y el peso de los lactantes al nacer dependen del nivel de la actividad solar durante el periodo de desarrollo prenatal.

El sistema nervioso vegetativo del ser humano es particularmente sensible a la actividad solar. Esto se manifiesta por cambios de la resistencia eléctrica de la piel, de la conducción eléctrica en los puntos de acupuntura, de la termorregulación, asi como por las variaciones de la velocidad de sedimentación de los eritrocitos y de los parámetros físico-químicos del suero sanguineo.

Las alteraciones y excitaciones geomagnéticas que se producen con la actividad solar, influyen en la actividad eléctrica del cerebro, en la dinámica del sueño, en la composición del suero sanguíneo (potasio, sodio), y en la sangre periférica. Modifican particularmente la actividad enzimática en los leucocitos y de los linfocitos.

En el congreso internacional sobre las relaciones geocósmicas que tuvo lugar en Amsterdam en 1.989 y en el que participaron más de 100 personas, se remarco la importancia del momento y }a fecha en que se realizan los diferentes estudios . Aquí el tiempo es un factor irreversible, y es la razón por la cual la no reproductibilidad de los resultados observados es el reflejo de la particularidad de cada instante y de las características del medio ambiente.

De este modo se sabe que las reacciones de precipitación sanguinea se producen con mayor rapidez por la ma–ana y más lentamente por la noche. Por ello la hora de la toma de muestras para los análisis debería ser fijada estrictamente, y las variaciones de las constantes de determinadas reacciones deberian ser observadas durante anos. Seria de interés para el CEIA la creación de un banco de datos funcionales para cada individuo en buena salud y para cada paciente. Esto permitiría la obtención de forma rápida, de las informaciones referentes a la salud del paciente y a la progresión de la enfermedad (agravación o regresión).

Se presentaron estudios de interés (informe de la Sra. C. CapelBoute de la Universidad Libre de Bruselas) sobre la interacción agua-medio ambiente (campos magnético-eléctrico de débil energía).

Los estudios que nosotros llevamos a cabo sobre la respiracion de las células de "chorelia", el efecto matagénico de la y perita sobre los virus, las reacciones enzimáticas en 7 institutos de la Academia de Moscú y de Kazán, nos han permitido mostrar cómo había días a lo largo del año (en nuestro caso se trataba de los 5 y 6 de junio de 1.969) en que ninguna de las reacciones tenía lugar en ninguno de los institutos. Tras estos días, las reacciones volvían a ser reproducibles.

Igualmente se plantearon en dicho congreso varias cuestiones sobre la homeostasis (capacidad de autorregulación de un organismo vivo). Los parámetros fisiológicos y bioquímicos del medio interno del organismo son relativos y se modifican según unos ritmos. Nuestros estudios mostraron cómo en cada organismo la homeostasis se mantiene de forma individual, por medios específicos, y que también se dan grandes variaciones de los parámetros fisiológicos y bioquímicos. Cada organismo presenta variaciones importantes de periodos iguales a 24 horas (variaciones circadianas), tales como la tasa de azúcar en la sangre, el equilibrio ácido-básico, la secreción renal, la sensibilidad a las drogas o los medicamentos y a la fisioterapia. Los terapeutas deben tener en cuenta estas variaciones y biorritmos al examinar a una persona de buena salud y al establecer el diagnóstico y tratamiento de un paciente.

Se da una gran multiplicidad de variaciones en los biorritmos de todo "indicador funcional" basándose esto en las leyes de simetría biológica.

Existen dos mecanismos mayores de regulación de los biorritmos, el interno (específico) y el externo (no específico).

El primero está ligado al nœcleo supraquiasmático del hipotálamo, y está probado que "el núcleo supraquiasmático del hipotálamo es un estimulador circadiano rector en el cerebro de los mamíferos". El segundo mecanismo está ligado a la acción directa de los factores heliogeofísicos sobre la permeabilidad de las membranas biológicas y de las envolturas celulares de un organismo. Así, hemos llegado a descubrir para toda substancia (materia orgánica, iones, gas) una relación directa entre variaciones de 24 horas de la permeabilidad celular y la variación del vector de campo geomagnético en el espacio, es decir, la inclinación y la declinación del campo geomagnético. Un cambio brusco de la permeabilidad de las membranas y de las envolturas celulares expuestas a factores heliogeofísicos puede llegar a producir la muerte.

Por lo que atañe a los efectos de la gravitación, a las fuerzas solares y lunares, a las mareas, los investigadores soviéticos del Laboratorio de fisicoquímica dirigido por el Profesor S.E. Schnoll (Institute of Biophysics of the Academy of Sciences of Russia, Pushchino, Rusia), mostraron cómo la gravitación jugaba un importante papel en los mecanismos de transformación de un estado en otro (reacciones fisico-químicas, actividad enzimática, descomposición radioactiva, etc...).

Los documentos científicos mostraron la influencia de la luna sobre diferentes aspectos de las funciones vitales humanas (ovulación y fertilidad, ciclo menstrual y tasa de nacimientos, suicidios y desórdenes mentales, hemorragia accidental y post-operatoria, etc.) Las estrechas relaciones de la biosfera terrestre con el cosmos fueron ampliamente debatidas en el Congreso de Amsterdam.

Como conclusión podemos citar la observación del Prof. J. D. Mansvelt, Presidente del Congreso: "Cuanto más avancen nuestros conocimientos sobre las interacciones de los diferentes ciclos de la vida, tanto más nuestra cultura será capaz de integrar los ritmos de la naturaleza de una manera racional, razonable".